
Autor: Paola Arvelo
Ortega o ganga ortega
La ortega o ganga ortega (Pterocles orientalis) es un ave esteparia de la familia Pteroclidae, compacta y de colores miméticos, que vive en secanos, páramos y pedregales. Se reconoce a primera vista por el vientre negro y la cola corta; el macho tiene además la cabeza gris y la garganta naranja. Es mayor que la ganga ibérica, con la que convive, y su caza está prohibida en toda España.
Ilustraciones generadas con IA con finalidad divulgativa.
Identificación
Mide de 34 a 36 cm de longitud y de 65 a 70 cm de envergadura. Es un ave de hábitos terrestres, corpulenta, de cabeza pequeña y alas puntiagudas, que en vuelo muestra la cara inferior de las alas blanca y negra. La cola es corta, vermiculada por arriba y blanca con una banda subterminal negra por abajo; nunca lleva las dos plumas centrales largas de la ganga ibérica. El pico y las patas son grises, con dedos cortos y la parte anterior del tarso emplumada en blanco. Fuente: SEO/BirdLife, ganga ortega.
Los rasgos que más ayudan a identificarla son el vientre negro, la cola corta y, en el macho, la cabeza gris con la garganta naranja. Conviene combinarlos: el tono terroso del dorso, por sí solo, se confunde con el de la ganga ibérica y con el del propio terreno.
Macho y hembra
El macho tiene la cabeza y el cuello grises, salvo la garganta, naranja y con la base negra. Una banda pectoral negra separa el pecho asalmonado del vientre, llamativamente negro, y el dorso y las alas plegadas lucen grandes ocelos dorados sobre fondo grisáceo. La hembra es menos vistosa: tiene un patrón general terroso y muy vermiculado en el dorso, el pecho, el píleo y la nuca, una pequeña línea negra en la garganta y, como el macho, la banda pectoral y el vientre negros. Los jóvenes son una versión más pálida y menos contrastada de los adultos de cada sexo. Fuente: SEO/BirdLife.

Cómo distinguirla de la ganga ibérica
La ganga ibérica o ganga común (Pterocles alchata) comparte secanos y bebederos con la ortega, y ambas están protegidas. Compara varios rasgos a la vez, mejor con el ave posada y después en vuelo:
- Vientre: negro en la ortega; blanco en la ganga ibérica.
- Cola: corta en la ortega; con dos plumas centrales muy largas y finas en la ganga ibérica, que le dan una silueta apuntada en vuelo.
- Tamaño: la ortega es algo mayor y más robusta (34 a 36 cm frente a 31 a 39 cm), aunque la diferencia solo se aprecia cuando están juntas.
- Cabeza del macho: gris, con la garganta naranja de base negra, en la ortega; cara anaranjada con la garganta y la lista ocular negras en la ganga ibérica, que además tiene el pecho castaño rojizo entre dos bandas negras.
- Voz: la ortega emite un arrullo cálido e invariable, «churr…, churr», como llamada de contacto en vuelo; la ganga ibérica, un graznido áspero, «kataa…, gaaa», que recuerda al reclamo de la grajilla.
- Grupos y terreno: la ganga ibérica forma bandos mayores y busca llanuras sin arbolado; la ortega tolera mejor los terrenos algo abruptos con árboles y arbustos dispersos y sube hasta los 1.300 m en los páramos.
Fuentes: SEO/BirdLife, ganga ortega y SEO/BirdLife, ganga ibérica.
En los mismos secanos vive el sisón común, algo mayor, de patas largas y con el cuello negro cruzado por bandas blancas en el macho en celo.

Distribución y hábitat
Ocupa la franja árida que va de Canarias al centro de Asia, pasando por la península ibérica, el Magreb y Oriente Próximo y Medio hasta el oeste de China, con dos subespecies: la occidental, de Europa y África, y la oriental, de Asia, parcialmente migradora. En España forma dos subpoblaciones separadas: la peninsular, repartida por 31 provincias en ocho núcleos (Meseta norte, valle del Ebro, páramos del Sistema Ibérico, Extremadura, Meseta sur, valle del Guadalquivir, penillanuras subbéticas y sureste semiárido), y la canaria, concentrada en Fuerteventura; en Lanzarote no hay registros recientes. No es correcto reducir su distribución a Castilla y León ni presentarla como común en toda esa comunidad. Fuentes: SEO/BirdLife y III Atlas de las aves en época de reproducción en España, con datos de 2014–2018.
Está ligada todo el año a zonas semiáridas, páramos y cultivos extensivos de secano, fríos o cálidos. Prefiere los barbechos de larga duración, los pastizales secos y los eriales, y se aparta de las siembras y de los matorrales de cierta altura, aunque tolera mejor que la ganga ibérica los terrenos ligeramente abruptos y los árboles dispersos. Cría desde el nivel del mar hasta los 1.300 m, y necesita bebederos accesibles y despejados cerca de las zonas de cría. En Fuerteventura usa matorrales naturales sobre suelos arenosos, lejos de la costa y de los núcleos de población. Fuentes: SEO/BirdLife y III Atlas.
Suele considerarse residente, aunque sus movimientos se conocen poco: en la Península se han descrito aumentos locales y desapariciones que apuntan a desplazamientos nómadas de corto y medio alcance entre núcleos, mientras que en Canarias parece muy sedentaria. Fuente: SEO/BirdLife.
Alimentación
Es casi exclusivamente granívora. Come sobre todo semillas pequeñas de plantas herbáceas, con preferencia por las leguminosas, de las que a veces toma también las hojas; en verano consume más grano cultivado y en invierno, semillas silvestres. Fuente: SEO/BirdLife.
Esta dieta seca exige beber con regularidad, sobre todo con calor: acude a los bebederos al menos dos veces al día, dos o tres horas después del amanecer y una o dos antes del ocaso. Durante la cría, los adultos mojan las plumas del pecho en el agua y la transportan hasta los pollos; el macho es el más activo y eficaz en esa tarea. Esa adaptación del plumaje no significa que pueda prescindir de beber. Fuente: SEO/BirdLife.
Reproducción
Cría entre abril y agosto, según la región, y a veces hasta octubre. La puesta, de dos o tres huevos muy crípticos, ocre verdosos con motas oscuras, se hace sobre todo en abril en Canarias y en junio en la Península, en una pequeña depresión del suelo, casi siempre a descubierto. La depredación es alta y afecta a unas tres cuartas partes de los huevos, por lo que son frecuentes las puestas de reposición hasta agosto. El camuflaje ayuda a protegerlos, pero no evita los riesgos del tránsito ni de las labores agrícolas. Fuente: SEO/BirdLife.
La incubación dura unos 25 días y la comparten ambos sexos: el macho incuba de noche y por la mañana, y la hembra, el resto del día. Los pollos, miméticos, abandonan el nido al poco de nacer, siguen a los padres y se alimentan por sí solos; hacen vuelos cortos a las tres o cuatro semanas, pero no vuelan bien hasta los dos meses, cuando alcanzan el tamaño adulto, y hasta entonces dependen del agua que les llevan los adultos. Es un ave longeva, de al menos diez años, con tasas reproductivas bajas. Fuente: SEO/BirdLife.
Comportamiento
Es difícil de ver cuando permanece quieta entre piedras y hierbas bajas. Ante una amenaza puede agacharse o alejarse andando antes de emprender el vuelo. Es gregaria, sobre todo fuera de la época de cría, y suele verse en grupos pequeños, menores que los de la ganga ibérica.
Su vuelo es poderoso, de batir lento, y deja ver las alas apuntadas, blancas y negras por abajo; en el aire mantiene el contacto con un arrullo cálido y repetido. Acude a beber en compañía de otras ortegas, con horarios bastante fijos. Observarla a distancia y no ocupar los bebederos evita interrumpir esas visitas. Fuente: SEO/BirdLife.
¿Cuántas ortegas quedan?
El censo nacional de 2019 estimó unas 6.900 ortegas en España (entre 3.800 y 11.700): unas 4.700 en la Península, el 68 %, y unas 2.200 en Fuerteventura, el 32 %. Los núcleos peninsulares más numerosos eran la Meseta sur, los páramos del Sistema Ibérico, el valle del Ebro y Extremadura; la Meseta norte apenas reunía unas 260 aves. Fuente: III Atlas de las aves en época de reproducción en España.
Entre 2005 y 2019 la población española bajó cerca de un 34 %, y la peninsular, un 43 %; en la Meseta norte, el valle del Ebro y los páramos del Sistema Ibérico el descenso conjunto rondó el 51 %. La población de Fuerteventura fluctúa sin un declive sostenido. El área ocupada también se redujo: de 864 cuadrículas en el II Atlas a 488 en el III. Las causas principales son la intensificación agrícola, la pérdida de barbechos y linderos, la reforestación de tierras agrarias, el avance del regadío y del olivar, la urbanización y las infraestructuras, el uso excesivo de plaguicidas y una elevada carga ganadera. Fuentes: III Atlas y SEO/BirdLife.
Situación legal en España
Revisión de fuentes: 15 de octubre de 2026.
La ortega no se puede cazar en España. Pterocles orientalis figura en el anexo del Real Decreto 139/2011 como «Vulnerable» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, lo que la incluye en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. El artículo 65.1 de la Ley 42/2007 solo permite cazar las especies que determinen las comunidades autónomas y excluye expresamente a las del Listado, así que ninguna comunidad puede declararla cazable. El texto consolidado del anexo se actualizó por última vez el 12 de mayo de 2025 y mantiene esa categoría.
Esa categoría legal no es la misma que la de las evaluaciones científicas ni la de los catálogos regionales:
- Protección legal estatal: «Vulnerable» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011). Es la categoría que fija las obligaciones de conservación y la prohibición de caza en todo el país.
- Libro Rojo de las Aves de España (2021): «En peligro» para el conjunto nacional y «Vulnerable» para la población canaria. Es una evaluación científica de SEO/BirdLife, sin efectos jurídicos directos. Fuente: SEO/BirdLife.
- Catálogos autonómicos: pueden ser más estrictos que el estatal. En Cataluña, la ficha oficial de la Generalitat la recoge como «En peligro de extinción» en el catálogo catalán de fauna amenazada (Decreto 172/2022), con unos 18 a 23 individuos reproductores en los últimos años en los secanos de Lleida. Ese dato vale solo para Cataluña. Fuente: Generalitat de Catalunya, xurra, actualizada el 11 de agosto de 2026.
Si la encuentras cazando otras especies, identifícala y no dispares: el vientre negro y la cola corta la separan de cualquier pieza cazable de los secanos. Conservar barbechos y vegetación natural baja y reducir las molestias en las áreas de cría y en los bebederos favorece a la especie.
Preguntas frecuentes
¿Ortega y ganga ortega son la misma especie?
Sí. Ambos nombres designan a Pterocles orientalis, una de las dos gangas que crían en España junto a la ganga ibérica o ganga común.
¿En qué se diferencia de la ganga ibérica?
La ortega es algo mayor, tiene el vientre negro y la cola corta; la ganga ibérica tiene el vientre blanco y dos plumas centrales muy largas en la cola. El macho de ortega lleva la cabeza gris y la garganta naranja; el de ganga, la cara anaranjada y la garganta negra. La voz también cambia: un arrullo suave frente a un graznido áspero.
¿Cómo se distingue el macho de la hembra?
El macho tiene la cabeza y el cuello grises, la garganta naranja, el pecho asalmonado con una banda negra y el vientre negro. La hembra es terrosa y muy vermiculada en el dorso, el pecho y la cabeza, con una pequeña línea negra en la garganta, y también tiene la banda pectoral y el vientre negros.
¿Cuántas ortegas quedan en España?
El censo nacional de 2019 estimó unas 6.900 aves: unas 4.700 en la Península y unas 2.200 en Fuerteventura. La población cayó cerca de un 34 % entre 2005 y 2019, sobre todo en la Meseta norte, el valle del Ebro y los páramos del Sistema Ibérico.
¿Cómo lleva agua a sus pollos?
Los adultos mojan las plumas del pecho en los bebederos y vuelven con el agua retenida en ellas; el macho es el más activo. Lo hacen hasta que los pollos vuelan bien, hacia los dos meses de vida.
¿Dónde nidifica?
En una pequeña depresión del suelo, casi siempre a descubierto. Pone dos o tres huevos, que incuban ambos sexos durante unos 25 días, y los pollos abandonan el nido poco después de nacer.
¿Está permitida su caza en España?
No. Figura como «Vulnerable» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas del Real Decreto 139/2011, y el artículo 65.1 de la Ley 42/2007 excluye de la caza a las especies protegidas. En Cataluña está además catalogada «En peligro de extinción».