Ilustración de una perdiz pardilla adulta de perfil, con la cara anaranjada, el pecho gris y los flancos barrados de castaño, sobre tierra con hierba rala

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Perdiz pardilla

La perdiz pardilla (Perdix perdix) es una perdiz de tamaño medio, de tono gris, con la cara anaranjada y los flancos barrados de castaño. En el resto de Europa es un ave de llanura, pero en España vive solo en la alta montaña del tercio norte peninsular, en tres núcleos principales aislados entre sí: los Pirineos, la Cordillera Cantábrica y el Sistema Ibérico, según la guía de aves de SEO/BirdLife. Allí vive la subespecie hispaniensis, propia de esas montañas, y su población del Sistema Ibérico está catalogada en peligro de extinción desde 2020. En la temporada 2026-2027 solo Cataluña permite cazarla, y con condiciones muy estrictas. Esta ficha explica cómo distinguir al macho, a la hembra y a la perdiz roja, dónde vive, cuántas quedan y qué dice la ley en cada comunidad.

Ilustraciones generadas con IA con finalidad divulgativa.

Identificación

Mide de 29 a 31 centímetros de longitud y de 45 a 48 de envergadura, según la guía de aves de SEO/BirdLife. BirdFacts, la base de datos del British Trust for Ornithology, le asigna un peso de 390 gramos, y la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles del Museo Nacional de Ciencias Naturales, una masa de 310 a 455 gramos. Es un ave rechoncha, terrestre y muy andadora, con un vuelo explosivo y ligero en el que alterna rápidos aleteos con cortos planeos a baja altura, según SEO/BirdLife.

Los rasgos que la identifican son estos:

  • El color. Domina el gris: el cuello y las partes inferiores son grises, el dorso está vermiculado y estriado de pardo, blanco y negro y los flancos están barrados de castaño, según SEO/BirdLife y la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles.
  • La cara. La frente y la garganta son de color ladrillo pálido, según la Enciclopedia Virtual, y la cara es anaranjada, según SEO/BirdLife.
  • La herradura. En la parte baja del pecho tiene una mancha con forma de herradura, castaña según la Enciclopedia Virtual y ocre según SEO/BirdLife, mucho más marcada en el macho.
  • La cola. Las plumas laterales de la cola son rojizas y se ven cuando vuela.
  • El pico y las patas. Las patas son grises, según la Enciclopedia Virtual, y el pico de los adultos es gris con un tono córneo, según el Game and Wildlife Conservation Trust. No tiene nada rojo en el pico ni en las patas.
  • La voz. Los dos sexos emiten un ronco y abrupto «charreo», repetido unas pocas veces a intervalos regulares, según SEO/BirdLife.

En catalán se llama perdiu xerra; en gallego, perdiz charrela, y en euskera, eper grisa, según SEO/BirdLife y la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. También se la llama serreña, nombre que recoge el título de un estudio sobre su situación en la provincia de Soria citado en el dictamen del Comité Científico del Ministerio para la Transición Ecológica.

Macho y hembra

Perdiz pardilla macho y hembra y perdiz roja de perfil en un brezal de montaña: el macho con una gran mancha castaña en el vientre, la hembra con la mancha pequeña y la roja con el pico y las patas rojos

A simple vista, los dos sexos se parecen tanto que la guía de SEO/BirdLife los da por iguales. Las diferencias existen, pero son sutiles y se aprecian mejor con el ave en la mano, según la guía para sexar y datar perdices pardillas del Game and Wildlife Conservation Trust (GWCT), la entidad británica de investigación sobre fauna cinegética:

  • Las plumas del hombro. Es el rasgo más fiable. En la hembra, las escapulares y las cobertoras pequeñas y medianas del ala tienen barras transversales claras que salen de la raya central, el dibujo llamado «cruz de Lorena»; en el macho solo tienen una raya clara a lo largo, sin barras.
  • La herradura. Todos los machos tienen una mancha castaña o negra bien marcada sobre el vientre claro. Las hembras suelen tener solo unas pocas motas negras, y alrededor del 15 % no tiene ninguna; pero algunas, sobre todo las más viejas, tienen una herradura pequeña o incluso grande, así que la herradura por sí sola no basta.
  • La cara. El macho tiene la cara y la garganta de un anaranjado anteado, sin ceja blanca, y piel roja desnuda alrededor y detrás del ojo, más llamativa a finales del invierno y en primavera. La hembra tiene la cara de un pardo anaranjado y suele tener una ceja blanca.
Perdiz pardilla macho y hembra de perfil en un brezal de montaña: el macho con la cara anaranjada intensa y una gran mancha castaña en el vientre, la hembra con la cara más apagada, la mancha pequeña y barras claras en las plumas del hombro

En las montañas españolas conviene combinar varios rasgos. La Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles recoge que los machos del Pirineo presentan a menudo caracteres propios de las hembras de las poblaciones de llanura: la herradura incompleta, manchas claras en el dorso y el dibujo de cruz de Lorena en las cobertoras medianas del ala. También señala que, dentro de cada zona, las hembras son siempre más oscuras que los machos.

Los jóvenes no pueden sexarse mientras conservan el plumaje juvenil, según el GWCT. Son de color pardo grisáceo, con líneas blancuzcas en el pecho y la cabeza parda oscura, según la Enciclopedia Virtual, y todavía no tienen castaño en la cara ni la mancha del vientre, que adquieren antes de la primavera siguiente, según el Gobierno de La Rioja. SEO/BirdLife los describe moteados de marrón pálido y muy parecidos a una codorniz común, y el manual del examen del cazador de Aragón (PDF, pág. 35) advierte en la ficha de la codorniz que puede confundirse con ejemplares jóvenes de perdiz pardilla.

Cómo distinguirla de la perdiz roja

Perdiz roja, perdiz pardilla y perdiz moruna de perfil, de izquierda a derecha, con sus nombres

SEO/BirdLife cita como especies parecidas por su aspecto la perdiz roja, la perdiz moruna y el faisán, y por el canto, la perdiz roja y la moruna. La que comparte más terreno con ella es la perdiz roja (Alectoris rufa): mide de 32 a 34 centímetros y tiene el pico, el anillo ocular y las patas rojos, la garganta blanca, el pecho moteado de negro y el vientre anaranjado, según la guía de aves de SEO/BirdLife. La pardilla no tiene la garganta blanca ni el pecho moteado de negro, y su pico y sus patas son grises; el manual del examen del cazador de Aragón (PDF, pág. 37) la describe de menor tamaño, de aspecto más rechoncho y con una llamativa mancha oscura en el pecho. En el campo, cuando levantan el vuelo, pueden ser difíciles de diferenciar, según el Gobierno de La Rioja. Además, suelen vivir a distinta altitud: la roja escasea o falta por encima de los 1.500 a 1.800 metros, según SEO/BirdLife, mientras que la pardilla vive habitualmente por encima de los 1.600. Aun así, pueden coincidir: el Gobierno de La Rioja señala que la roja puede ocupar zonas de gran altitud donde coincide con la pardilla, y el manual de Aragón indica que en zonas de montaña, por encima de los 1.000 metros, pueden compartir hábitat.

En los Pirineos vive además otra ave galliforme de alta montaña, el lagópodo alpino (Lagopus muta), que en primavera se encuentra normalmente por encima de los 2.200 metros. Se distingue por sus alas blancas, que destacan en vuelo, y por sus patas emplumadas, también blancas; en invierno se vuelve completamente blanco, salvo la cola negra y, en el macho, una franja negra entre el pico y el ojo, según la guía de aves de SEO/BirdLife. Figura como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, así que tampoco puede cazarse.

Perdiz pardilla macho, perdiz pardilla hembra y perdiz roja: en qué se diferencian
RasgoPardilla machoPardilla hembraPerdiz roja
Tamaño29-31 cm de longitud; 310-455 gComo el macho32-34 cm de longitud
Cara y gargantaAnaranjado anteado, sin ceja blanca; piel roja desnuda detrás del ojoPardo anaranjada; suele tener ceja blancaGarganta blanca; anillo ocular rojo
VientreGran herradura castañaUnas pocas motas negras; en torno al 15 % no tiene ninguna y algunas, sobre todo las viejas, tienen una herradura pequeña o incluso grandePecho moteado de negro; vientre anaranjado
Plumas del hombroUna raya clara a lo largo, sin barrasBarras claras en forma de «cruz de Lorena»Dorso pardo grisáceo
Pico y patasGrisesGrisesRojos
Dónde vive en EspañaAlta montaña del tercio norte; suele vivir por encima de 1.600 mComo el machoCasi toda la Península; escasea o falta por encima de 1.500-1.800 m
Situación legalPoblación del Sistema Ibérico en peligro de extinción; en 2026-2027 solo se caza en Cataluña, con permiso nominalComo el machoCazable donde lo autorice cada comunidad

Los datos de la tabla salen de las guías de aves de SEO/BirdLife de las dos perdices, de la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles, del GWCT, de BirdFacts y de las normas citadas en la situación legal.

Distribución y hábitat

En el mundo, la perdiz pardilla se extiende por la región paleártica, desde el norte de la península ibérica hasta el centro de Siberia y el noroeste de China, y se ha introducido con éxito en algunas zonas de Norteamérica, según la guía de aves de SEO/BirdLife. Se reconocen ocho subespecies; una de ellas, hispaniensis, vive solo en la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y los Pirineos, según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles.

En España ocupa tres núcleos bien diferenciados, según el III Atlas de las aves en época de reproducción en España de SEO/BirdLife:

  • La Cordillera Cantábrica, de forma más o menos continua desde la sierra de Híjar, en Cantabria, hasta la sierra del Caurel, con poblaciones ya separadas en las sierras de Sanabria-Segundera y la Cabrera y en el Teleno y los Montes Aquilianos.
  • El Sistema Ibérico septentrional, en las cumbres de la Demanda, los Picos de Urbión y las sierras de Castejón y Cebollera.
  • La vertiente española de los Pirineos, desde la cabecera de los valles de Salazar y Roncal, en Navarra, hasta el nacimiento del río Muga, en Girona, por el eje axial y las sierras prepirenaicas.

La Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles recogía en su última revisión, de 2016, un pequeño núcleo en el macizo del Gorbea, entre Álava y Bizkaia, mantenido tras varios intentos de reintroducción, y señala que la especie se ha extinguido en el norte de Portugal.

Es un ave de alta montaña: ocupa matorrales como brezales, aulagares y piornales por encima de los 1.100 metros, aunque habitualmente por encima de los 1.600, y prefiere los mosaicos de matorral denso con claros de pastizal y pedreras, sobre todo si tienen cierta carga ganadera, según SEO/BirdLife. El III Atlas precisa que ha desaparecido de las montañas de menor altitud y que hoy queda acantonada en las zonas más altas, habitualmente por encima de los 1.800 metros, en mosaicos de pastizal y pedreras con buena cobertura de matorral, a veces con enebros o pinos dispersos. En La Rioja se encuentra hoy entre los 1.600 y los 2.250 metros, según el Gobierno de La Rioja. La vegetación cambia de un núcleo a otro: piornales con helechos y brezo rojo en la Cordillera Cantábrica; piornos, gayuba, boj y enebros en los Pirineos, y brecina y piornos en el Sistema Ibérico, según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. En la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos comparte montañas con el urogallo, aunque en hábitats distintos: el urogallo es un ave de bosque, y la pardilla frecuenta matorrales por encima del límite forestal, según el Gobierno de La Rioja.

En invierno busca laderas soleadas y de mucha pendiente o resaltes rocosos que la protejan de la nieve, y a menudo baja a zonas de menor altitud, donde se la ve entonces en terrazas de cultivo, según el III Atlas. Para protegerse, cava en la nieve galerías de hasta 50 centímetros de profundidad, según la Enciclopedia Virtual.

Alimentación

Su dieta es fundamentalmente vegetariana: come hojas, frutos, brotes y raíces de una amplia variedad de plantas, según la guía de aves de SEO/BirdLife. Consume insectos de forma ocasional, sobre todo en las primeras semanas de vida de los pollos. La Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles cita además semillas, frutos secos, bayas e invertebrados, en proporciones que cambian con la estación según lo que haya disponible, y destaca que los insectos son clave para la supervivencia de los pollos: en un estudio de los Pirineos, los pollos comían sobre todo hormigas, y las plantas suponían el 23 % de su dieta a la semana de vida y el 37 % entre las dos y las seis semanas.

En invierno, en la Cordillera Cantábrica, se concentra en los brezales y piornales que rodean los prados alpinos con manantiales: el agua no se hiela y mantiene pequeñas zonas de césped donde las pardillas se reúnen a comer, según la misma enciclopedia.

Reproducción

Es una especie monógama. Las parejas se forman entre febrero y marzo, según el tiempo de cada año, y la puesta tiene lugar a finales de abril y en mayo, según la guía de aves de SEO/BirdLife. La hembra construye el nido, una depresión en el suelo forrada de hojas y ramitas, habitualmente al amparo de la vegetación arbustiva, y pone de 7 a 20 huevos de color marrón, raramente blancos, que incuba ella sola durante 23 a 25 días.

La incubación empieza cuando se ha puesto el último huevo, de modo que todos eclosionan a la vez, según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Los pollos son nidífugos: dejan el nido enseguida, en gran medida buscan la comida por sí mismos y los cuidan los dos padres. Despegan del suelo a los 10 días y vuelan a los 15, alcanzan el peso adulto hacia los 100 días y permanecen en grupo familiar hasta la primera parte del invierno. En la Reserva de Caza de Riaño, en León, un estudio que dató la eclosión de 20 jóvenes por el estado de sus plumas primarias la situó entre el 7 de julio y el 8 de agosto, con un máximo en la segunda y la tercera semana de julio. Hace una sola puesta al año, aunque puede hacer una puesta de reposición si pierde la primera.

Suele criar por primera vez al año de edad, y la esperanza de vida típica de un ave que llega a reproducirse es de tres años, según BirdFacts, con datos de anillamiento de Gran Bretaña e Irlanda.

Comportamiento

Es residente: no migra, aunque en invierno hace desplazamientos de altitud desde las cotas más altas hasta los fondos de valle, según la guía de aves de SEO/BirdLife. Fuera de la época de cría es muy gregaria y forma bandos de una o varias familias.

El 80 % del canto de primavera se concentra en los 45 minutos anteriores al amanecer, y en los Pirineos las parejas seguidas con radioemisores ocupan de media unas 118 hectáreas en primavera y 126 en verano, según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. La misma enciclopedia cita entre sus depredadores en España al águila real y al gato montés.

¿Cuántas quedan?

No hay un censo reciente de toda España. El III Atlas de las aves en época de reproducción en España maneja cifras orientativas de 2.000 a 6.000 parejas reproductoras y de 5.000 a 10.000 aves en invierno, procedentes de estimas anteriores, con densidades de 1 a 3 parejas por cada 100 hectáreas en las mejores zonas.

España informa cada seis años a la Unión Europea del estado de las aves de la Directiva de Aves. Según la herramienta de la Agencia Europea de Medio Ambiente que publica esos informes, en el periodo 2013-2018 notificó de 2.000 a 6.000 parejas de la subespecie hispaniensis, una cifra basada, según el propio informe de España, en datos de 1998-2002, con un descenso del 27,1 % entre 2007 y 2018; en el periodo 2019-2024, un mínimo de 4.455 parejas, con una tendencia estable entre 2013 y 2024, a partir de una estimación parcial.

La distribución sí se ha medido: entre el atlas de 1998-2002 y el de 2014-2018, el área ocupada se redujo un 27 % en el conjunto de España, y mucho más en los núcleos cantábricos, en el Sistema Ibérico y en el Pirineo central, según el III Atlas. La especie ha desaparecido de las montañas más bajas y se ha refugiado en las más altas.

El núcleo más pequeño es el del Sistema Ibérico. El dictamen del Comité Científico sobre la perdiz pardilla del Sistema Ibérico (consulta CC 43/2019, de 1 de agosto de 2019), que propuso catalogarla en peligro de extinción, reunió datos, en parte muy antiguos, que sugerían unas 105 a 164 parejas en menos del 3 % del área de la subespecie en la península, y concluyó que probablemente son menos de 100 a 150. En La Rioja, la población pasó de 80 a 150 parejas en 1999 a 41 a 82 en 2011, según los datos del Gobierno de La Rioja que recoge el dictamen, y el censo de 2011 estimó además de 246 a 492 aves en otoño, según el Gobierno de La Rioja; en Soria, los censos de 2008 y 2009 encontraron unos 15 grupos familiares seguros, con 66 a 70 aves, según el dictamen.

En Europa quedan entre 2,29 y 3,75 millones de perdices pardillas, con tendencia decreciente, según la Lista Roja Europea de Aves de 2021 que cita SEO/BirdLife. El Libro Rojo de las Aves de España de 2021 clasifica la subespecie ibérica como vulnerable, una categoría científica sin efecto legal.

SEO/BirdLife cita como principales amenazas la pérdida de hábitat por los cambios en los usos agrícolas y ganaderos de la montaña, las reforestaciones, la erosión, los incendios y las infraestructuras urbanísticas y de turismo de montaña, además de la caza ilegal y el cambio climático, que contribuye a las extinciones en las zonas más bajas. Entre las medidas que propone están los planes de recuperación en las comunidades donde vive, una moratoria de reforestaciones por encima de los 1.500 a 1.800 metros, mantener las vedas de caza de la especie y vigilar el furtivismo.

Situación legal en España

A fecha de 14 de octubre de 2026, la protección de la perdiz pardilla depende de la población y de la comunidad autónoma.

En el ámbito estatal:

  • Especie de caza en la lista estatal. Perdix perdix figura en la relación de especies objeto de caza del Real Decreto 1095/1989, anexo I, una lista que cada comunidad autónoma puede reducir.
  • Población del Sistema Ibérico, en peligro de extinción. El Catálogo Español de Especies Amenazadas del Real Decreto 139/2011 tiene una única entrada para la especie, «Perdix perdix hispaniensis Reichenow, 1892. Perdiz pardilla», referida a la población del «Sistema Ibérico», en la categoría en peligro de extinción. La añadió la Orden TED/1126/2020, publicada en el BOE n.º 314 de 1 de diciembre de 2020 y en vigor desde el día siguiente. El resto de las poblaciones españolas no figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial ni en el Catálogo.
  • Consecuencias para esa población. No puede declararse especie de caza (Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, artículo 65.1), y está prohibido darle muerte, capturarla, perseguirla o molestarla y destruir sus nidos (artículo 57). El artículo 334 del Código Penal castiga la caza de especies protegidas y, en su apartado 2, impone la pena en su mitad superior si se trata de especies o subespecies catalogadas en peligro de extinción.
  • Hábitat. La subespecie hispaniensis figura con el número 85 en el anexo IV de la Ley 42/2007, el de las especies que requieren medidas especiales de conservación de su hábitat.
  • Derecho europeo. La Directiva 2009/147/CE, relativa a la conservación de las aves silvestres, incluye a Perdix perdix hispaniensis en el anexo I, de especies objeto de medidas especiales de conservación, y a Perdix perdix en el anexo II, parte A, de especies que pueden cazarse, y en el anexo III, parte A, de especies que pueden comercializarse.

Cada comunidad autónoma puede protegerla además en su propio catálogo y decide si se caza en su territorio, salvo en el Sistema Ibérico, donde no puede declararse cazable. Así queda la temporada 2026-2027 en las comunidades donde vive:

Perdiz pardilla: dónde se caza en la temporada 2026-2027
Comunidad¿Se caza?Norma
CataluñaSí, del 11 de octubre al 27 de diciembre de 2026, solo en terrenos de régimen especial y con permiso nominalResolució ARP/2305/2026; no está en el catálogo catalán (Decret 172/2022)
AragónNoNo está en el Plan General de Caza (Orden MAT/897/2026); en peligro de extinción en el Sistema Ibérico (Decreto 129/2022)
NavarraNoNo está entre las especies cazables (Orden Foral 195E/2026); en peligro de extinción (Decreto Foral 563/1995)
La RiojaNoNo está entre las especies cazables (Orden AGM/33/2026); en peligro de extinción (Ley 2/2023)
Castilla y LeónNoNo es especie cinegética (Ley 4/2021, anexo I)
CantabriaNoNo está entre las especies cazables (Orden DES/07/2026 y, en la Reserva de Saja, Orden DES/09/2026); vulnerable en el catálogo regional (Decreto 120/2008)
AsturiasNoNo está entre las especies cazables (Resolución de 9 de marzo de 2026)
GaliciaNo«Queda prohibida su caza» (Resolución de 13 de mayo de 2026); vulnerable en el catálogo gallego (Decreto 88/2007)
País VascoNoNo es especie cinegética (Decreto 216/2012)

En detalle:

  • Cataluña. La Resolució ARP/2305/2026, publicada en el DOGC n.º 9704 de 9 de julio de 2026, abre la caza de la «perdiu xerra de muntanya» del 11 de octubre al 27 de diciembre de 2026, con un máximo de 2 ejemplares por cazador y día en los terrenos cinegéticos de régimen especial. Está prohibida en los terrenos de aprovechamiento común. En los terrenos de régimen especial que no son de reglamentación especial, donde la caza menor se limita a tres días hábiles a la semana, solo puede fijarse uno de esos días para esta especie. En las áreas privadas y locales de caza, el plan técnico de gestión cinegética debe incluir la relación nominal de las personas autorizadas, y las capturas se comunican con la aplicación de precinto digital y se anotan en el carnet; en las reservas nacionales y las zonas de caza controlada, el permiso lo emite su dirección técnica y el marcaje se rige por su plan técnico. El carnet de seguimiento debe devolverse antes del 30 de enero de 2027, y hacerlo es uno de los requisitos para poder cazarla la temporada siguiente. La especie no figura en el catálogo catalán de fauna amenazada (Decret 172/2022).
  • Aragón. El Decreto 129/2022 la cataloga en peligro de extinción en el Sistema Ibérico y la incluye en el resto de su territorio en el Listado Aragonés de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. La única perdiz del Plan General de Caza para la temporada 2026-2027 (Orden MAT/897/2026, BOA n.º 118 de 23 de junio de 2026) es la perdiz roja.
  • Navarra. Está catalogada en peligro de extinción por el Decreto Foral 563/1995, que sigue vigente porque el Tribunal Superior de Justicia de Navarra anuló el catálogo de 2019, el Decreto Foral 254/2019, en una sentencia firme. La Orden Foral 195E/2026, de vedas, solo autoriza especies del reglamento de caza de 2007, cuya única perdiz es la roja.
  • La Rioja. La Ley 2/2023, de biodiversidad y patrimonio natural de La Rioja, en el anexo modificado por la Ley 2/2025, la cataloga en peligro de extinción, y el Decreto 55/2014 aprobó su plan de recuperación. La Orden AGM/33/2026 solo incluye la perdiz roja entre las aves sedentarias cazables.
  • Castilla y León. No figura entre las especies cinegéticas del anexo I de la Ley 4/2021, de Caza y de Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León, y el manual del examen del cazador de la Junta (PDF, pág. 76) la cita entre las especies que en el pasado se pudieron cazar y hoy ya no.
  • Cantabria. La Orden DES/07/2026, publicada en el BOC n.º 49 de 12 de marzo de 2026, regula la caza en toda la comunidad salvo en la Reserva Regional de Caza Saja, que se rige por su propio plan anual, aprobado por la Orden DES/09/2026 (BOC n.º 60 de 27 de marzo de 2026). La perdiz pardilla no figura entre las especies cazables de ninguna de las dos. El Decreto 120/2008 la cataloga como vulnerable en el catálogo regional.
  • Asturias. No figura entre las especies objeto de caza de la Resolución de 9 de marzo de 2026, publicada en el BOPA n.º 56. Tampoco está en el catálogo regional de especies amenazadas, aunque el Principado la califica como especie singular, según su página sobre fauna amenazada.
  • Galicia. El artículo 16.1.n de la Resolución de 13 de mayo de 2026, publicada en el DOG n.º 91, dice de la perdiz pardilla que «queda prohibida su caza», y el Decreto 88/2007 la incluye como vulnerable en el Catálogo gallego de especies amenazadas.
  • País Vasco. No figura en el listado de especies cinegéticas del Decreto 216/2012, y las órdenes forales de vedas de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa solo pueden reducir ese listado, no ampliarlo. Tampoco está en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas.

Antes de cazar hay que consultar la resolución o la orden vigente de cada comunidad.

Preguntas frecuentes sobre la perdiz pardilla

¿Cómo se distingue el macho de la hembra de la perdiz pardilla?

A simple vista se parecen tanto que la guía de SEO/BirdLife da los dos sexos por iguales. El rasgo más fiable son las plumas del hombro: en la hembra tienen barras transversales claras, el dibujo llamado «cruz de Lorena», y en el macho solo una raya clara a lo largo, según el Game and Wildlife Conservation Trust. Todos los machos tienen además una mancha castaña o negra bien marcada en forma de herradura en el vientre; las hembras suelen tener solo unas pocas motas negras, alrededor del 15 % no tiene ninguna y algunas, sobre todo las más viejas, tienen una herradura pequeña o incluso grande, así que la herradura sola no basta. El macho tiene la cara más anaranjada, sin ceja blanca, y piel roja desnuda junto al ojo. En los Pirineos los machos presentan a menudo rasgos de hembra, como la herradura incompleta o la cruz de Lorena en las cobertoras medianas del ala, según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles, así que conviene combinar varios rasgos.

¿En qué se diferencia la perdiz pardilla de la perdiz roja?

La perdiz roja es algo mayor, de 32 a 34 centímetros frente a los 29 a 31 de la pardilla, y tiene el pico, el anillo ocular y las patas rojos, la garganta blanca y el pecho moteado de negro, según SEO/BirdLife. La pardilla es gris, con la cara anaranjada, los flancos barrados de castaño, una herradura oscura en el vientre y el pico y las patas grises. Cuando levantan el vuelo pueden ser difíciles de diferenciar, según el Gobierno de La Rioja. Suelen vivir a distinta altitud, porque la roja escasea o falta por encima de los 1.500 a 1.800 metros y la pardilla vive habitualmente por encima de los 1.600, pero pueden coincidir: el Gobierno de La Rioja señala que la roja puede ocupar zonas de gran altitud donde coincide con la pardilla, y el manual del examen del cazador de Aragón advierte que en zonas de montaña por encima de los 1.000 metros pueden compartir hábitat.

¿Qué otros nombres tiene la perdiz pardilla?

Su nombre científico es Perdix perdix, y la subespecie que vive en España es Perdix perdix hispaniensis, propia de la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y los Pirineos. En catalán se llama perdiu xerra; en gallego, perdiz charrela, y en euskera, eper grisa, según SEO/BirdLife y la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. En la normativa catalana de caza figura como perdiu xerra de muntanya, y también se la llama serreña, nombre que recoge el título de un estudio sobre su situación en la provincia de Soria.

¿Dónde vive la perdiz pardilla en España?

Solo en la alta montaña del tercio norte peninsular, en tres núcleos principales aislados: la Cordillera Cantábrica, desde la sierra de Híjar hasta la sierra del Caurel; el Sistema Ibérico septentrional, en la Demanda, los Picos de Urbión y las sierras de Castejón y Cebollera; y los Pirineos, desde los valles navarros de Salazar y Roncal hasta Girona, según el III Atlas de las aves en época de reproducción en España. Vive en brezales, piornales y otros matorrales con claros de pastizal y pedreras, habitualmente por encima de los 1.600 metros según SEO/BirdLife y hoy, según el III Atlas, habitualmente por encima de los 1.800. En invierno puede bajar a cotas inferiores.

¿Cuántas perdices pardillas quedan en España?

No hay un censo reciente de toda España. El III Atlas maneja cifras orientativas de 2.000 a 6.000 parejas reproductoras y de 5.000 a 10.000 aves en invierno. En sus informes a la Unión Europea, España notificó de 2.000 a 6.000 parejas en el periodo 2013-2018, una cifra basada en datos de 1998-2002, con un descenso del 27,1 % entre 2007 y 2018, y, en el periodo 2019-2024, un mínimo de 4.455 parejas a partir de una estimación parcial, con una tendencia estable entre 2013 y 2024. Entre los atlas de 1998-2002 y de 2014-2018, su área de ocupación se redujo un 27 %. Para la población del Sistema Ibérico, la más pequeña, el Comité Científico que en 2019 propuso catalogarla en peligro de extinción reunió datos, en parte muy antiguos, que sugerían unas 105 a 164 parejas, y concluyó que probablemente eran menos de 100 a 150.

¿Está en peligro de extinción la perdiz pardilla?

En el Catálogo Español de Especies Amenazadas figura solo su población del Sistema Ibérico, en la categoría en peligro de extinción desde la Orden TED/1126/2020. El resto de las poblaciones españolas no está en el Catálogo estatal, pero varias comunidades la protegen en sus propios catálogos: Navarra y La Rioja la catalogan en peligro de extinción; Aragón, en peligro de extinción en el Sistema Ibérico y en régimen de protección especial en el resto, y Cantabria y Galicia, como vulnerable. El Libro Rojo de las Aves de España de 2021 clasifica la subespecie ibérica como vulnerable, pero es una categoría científica sin efecto legal. Sus principales amenazas son la pérdida de hábitat por los cambios en los usos agrícolas y ganaderos de la montaña, las reforestaciones, los incendios, las infraestructuras, la caza ilegal y el cambio climático, según SEO/BirdLife.

¿Se puede cazar la perdiz pardilla en España?

En casi toda España, no. A fecha de 14 de octubre de 2026, solo Cataluña permite cazarla en la temporada 2026-2027: la Resolució ARP/2305/2026 abre la caza de la «perdiu xerra de muntanya» del 11 de octubre al 27 de diciembre de 2026, solo en terrenos cinegéticos de régimen especial, con permiso nominal, un máximo de 2 ejemplares por cazador y día, carnet de seguimiento y precintos, y la prohíbe en los terrenos de aprovechamiento común. Su población del Sistema Ibérico figura en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría en peligro de extinción (Real Decreto 139/2011, desde la Orden TED/1126/2020), así que no puede declararse cazable (Ley 42/2007, artículo 65.1), y el artículo 334 del Código Penal castiga su caza con la pena en su mitad superior. Aragón, Navarra, La Rioja, Castilla y León, Cantabria, Asturias, Galicia y el País Vasco no la incluyen entre sus especies cazables esa temporada, y Galicia dice expresamente que «queda prohibida su caza».